Esta semana, después de considerarlo bastante, decidí que un solo diario no podía quedarse con la "exclusividad" del análisis de este blog, ya que son varios los medios que precisan de correctores y personas que les recuerden para qué fueron hechos: brindar INFORMACIÓN a las audiencias.
En esta oportunidad, el medio que ha llamado la atención por su titular, bastante tendencioso, parcializado y falto de objetividad, ha sido el Diario Correo de Lima, que en su edición online del 01 de agosto de 2011 (08:37 a.m.) titula: ¿"Argolla"? Villarán contrata a juvenil militante en puesto clave. (http://diariocorreo.pe/nota/25304/argolla-villaran-contrata-a-juvenil-militante-en-puesto-clave/)
Cuando uno lee la noticia, no sólo comprueba que hay una marcada aversión hacia la actual alcaldesa de Lima (de la cual no soy fanática ni mucho menos, pero, al igual que con el nuevo presidente del Perú, soy de los que creen que, ya que han sido elegidos por la mayoría, hay que dejarlos gobernar y vigilar que no cometan errores) y su entorno, sino que además en ningún momento se entrevistó al señor Augusto Rey, protagonista de la noticia, para validar o contrastar la información proporcionada en la nota, lo cual contradice totalmente la premisa de que el periodista debe INFORMAR sin subjetividades.
He tenido la oportunidad de tener contacto con Augusto Rey, y he podido acceder a su nota aclaratoria respecto a esta información, la cual ha sido posteada en su cuenta de Facebook, cuyo link adjunto a continuación (esperando que puedan acceder): https://www.facebook.com/notes/augusto-rey/contratación-en-la-municipalidad-metropolitana-de-lima-información-importante/10150258186879234
Independientemente de a quién decida creer la opinión pública, estoy convencida de que es deber de los medios y los periodistas que en ellos laboran el brindar TODA la información del caso de la forma más IMPARCIAL posible y no utilizar calificativos tendenciosos que terminan desvirtuando la labor que les fue encomendada por el mismo público que consume sus productos: proporcionar la verdad.
De todas formas, confío en que no todo está perdido. Como en algún lado leí, al igual que el Beato Juan XXIII, "rezo por los periodistas que, a veces, se meten a profetas en lugar de limitarse a ser cronistas de la realidad". Y sobre todo, pido por todos aquellos periodistas en formación: porque ellos sepan diferenciar entre información y sensacionalismo. Amén.
2 comentarios:
Enmendando la Plana (blog del cual soy su fan number one, como no podía ser de otra manera, siendo que su creadora es la primera hija de este pechito que tanto la adora) enmienda así -con buen criterio- su rumbo inicial. En una sociedad pluricultural como la nuestra es deber fundamental de los medios transmitir en forma veraz, oportuna y responsable la información objetiva de aquellos hechos que la afectan. La información es un derecho fundamental de la persona y sea cual fuere el lugar en que esta última se encuentra es deber del propio Estado facilitarle los medios para acceder a aquella. Hoy en día la tecnología hace alarde de sus avances y vemos que hasta nuestros hermanos uros tienen agencia bancaria en el Titicaca, ha llegado la hora de que la Nación entera, dentro de sus confines y con total cobertura en los diversos centros poblados que la conforman, tenga acceso a toda la información de interés público que se genera en todo nivel y no solo dentro de sus fronteras sino también fuera de ellas. ¿Cómo alcanzar el desarrollo sino por medio de la comunicación? Si hablamos de un mundo globalizado nadie puede quedar marginado y con los medios virtuales que existen -que cada vez son más sofisticados y económicos- ello resulta totalmente viable. Los recursos de la Nación deben ser reorientados para poner a disposición de todos nuestros compatriotas y a quienes demos cobija en nuestra sagrada tierra (bendita por Dios) todos los medios al alcance para lograr una real integración cultural –dentro de la diversidad que la caracteriza, lo que es de por sí un gran reto- y económica. Quienes generen esa información deben ser concientes de la responsabilidad que asumen. Lamentablemente -es un hecho que debemos afrontar-, siendo que también existe el derecho fundamental de la expresión, nos vemos -y nos veremos siempre- expuestos a toda clase de distorsiones -por llamarlas de algún modo- que son justamente las que habrá que enmendar. La plana (nos decían los maestros de antaño) tendrá que ser calificada en todos sus aspectos: presentación, contenido, redacción… Hay cada comunicador que tendría que ir de nuevo a la escuela; desde inicial… Iniciar así este giro en Enmendando la Plana constituye el propio reto que se hace el blog. Auguro muchos éxitos a su creadora. Conociéndola como la conozco sé que sabrá ser muy acuciosa en sus apreciaciones.
Enmendando la Plana (blog del cual soy su fan number one, como no podía ser de otra manera, siendo que su creadora es la primera hija de este pechito que tanto la adora) enmienda así -con buen criterio- su rumbo inicial. En una sociedad pluricultural como la nuestra es deber fundamental de los medios transmitir en forma veraz, oportuna y responsable la información objetiva de aquellos hechos que la afectan. La información es un derecho fundamental de la persona y sea cual fuere el lugar en que esta última se encuentra es deber del propio Estado facilitarle los medios para acceder a aquella. Hoy en día la tecnología hace alarde de sus avances y vemos que hasta nuestros hermanos uros tienen agencia bancaria en el Titicaca, ha llegado la hora de que la Nación entera, dentro de sus confines y con total cobertura en los diversos centros poblados que la conforman, tenga acceso a toda la información de interés público que se genera en todo nivel y no solo dentro de sus fronteras sino también fuera de ellas. ¿Cómo alcanzar el desarrollo sino por medio de la comunicación? Si hablamos de un mundo globalizado nadie puede quedar marginado y con los medios virtuales que existen -que cada vez son más sofisticados y económicos- ello resulta totalmente viable. Los recursos de la Nación deben ser reorientados para poner a disposición de todos nuestros compatriotas y a quienes demos cobija en nuestra sagrada tierra (bendita por Dios) todos los medios al alcance para lograr una real integración cultural –dentro de la diversidad que la caracteriza, lo que es de por sí un gran reto- y económica. Quienes generen esa información deben ser concientes de la responsabilidad que asumen. Lamentablemente -es un hecho que debemos afrontar-, siendo que también existe el derecho fundamental de la expresión, nos vemos -y nos veremos siempre- expuestos a toda clase de distorsiones -por llamarlas de algún modo- que son justamente las que habrá que enmendar. La plana (nos decían los maestros de antaño) tendrá que ser calificada en todos sus aspectos: presentación, contenido, redacción… Hay cada comunicador que tendría que ir de nuevo a la escuela; desde inicial… Iniciar así este giro en Enmendando la Plana constituye el propio reto que se hace el blog. Auguro muchos éxitos a su creadora. Conociéndola como la conozco sé que sabrá ser muy acuciosa en sus apreciaciones.
Publicar un comentario